
Panamá y Colombia conectan su visión energética: la Interconexión Eléctrica como prioridad presidencial y compromiso regional
Ciudad, 28 de marzo de 2025. Durante la visita oficial del presidente Gustavo Petro a Panamá, ambos mandatarios reafirmaron su compromiso con uno de los proyectos más estratégicos de la región: la interconexión eléctrica entre Panamá y Colombia (ICP).
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, subrayó que esta obra es una prioridad de Estado, afirmando:
“Hemos elevado el nivel a Secretarios de Energía y Ministros con el ánimo de darle el mandato para que ambos gobiernos logren esa interconexión lo antes posible.”
El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, complementó esta visión subrayando el alcance regional y global de la interconexión: “Si Panamá y Colombia logran articular sus sistemas eléctricos, podríamos limpiar la matriz energética de toda América.
Este es un proyecto para la humanidad. No solo estamos resolviendo problemas locales, estamos generando soluciones reales y concretas para el mundo.”
Petro señaló que mientras Estados Unidos requiere 1200 gigavatios de energía limpia para reemplazar su matriz fósil, América del Sur tiene el potencial de generar 1500 gigavatios al año.
La articulación energética entre el Norte y el Sur del Continente, afirmó, puede comenzar en el Istmo.
Desde la Secretaría Nacional de Energía de Panamá, su titular Juan Manuel Urriola recalcó el impacto social de esta iniciativa, “la Interconexión no es solo infraestructura técnica. Es una herramienta para democratizar la energía, reducir desigualdades y construir justicia energética en las comunidades que históricamente han estado al margen del desarrollo.”
El proyecto ICP, desarrollado por ETESA e ISA, contempla una línea de 500 km con capacidad de 400 MW en corriente directa (HVDC), que permitirá intercambiar energía entre ambos países, integrando además a Centroamérica y la Región Andina en una red más robusta, limpia y resiliente.
Panamá y Colombia avanzan juntos, no solo conectando sistemas eléctricos, sino uniendo voluntades para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos del siglo XXI.